
Oigo susurros en la noche,
desde los pliégues de mi piel.
Entre mis dedos de sueños,
trazo dibujos de Luna.
Con las luces del amanecer,
voy descubriendo colores,
aprisionando los trazos
entre mis llemas ,
aún dormidas.
Hoy huelen a semilla,
a polvo de arena
en la tierra,
a lágrimas de mar
que arrastran mis pasos,
dejando huellas de espuma.
Tras un horizonte de nacar,
el reflejo de un Sol naciente.